Venid, venid todavía y siempre
Tristezas y dolores temibles
Y amontonaos sobre mi espada sobrecargada
A fin de que nada me falte para hacer la prueba
De lo que todavía me resta de energía.
Sin la intención de especificar fechas, dada la naturaleza del Bushido, podemos limitarnos a ubicarlo durante la época feudal de Japón, a fines del siglo XII.
Bu-shi-do significa literalmente guerrero-señor-camino o prácticas, es decir, las prácticas que deben observar los combatientes no lo es tanto en su vida diaria como en el ejercicio de su profesión. Sin embargo, no es un código escrito; consiste sobre todo en ciertas máximas formuladas por algún guerrero famoso o algún sabio célebre, pero por sobre todo, se debe al desenvolvimiento orgánico de conductas militares durante décadas y siglos.
La historia japonesa tiene a la guerra como una constante, por lo que era natural que esta clase fuera privilegiada. En un escenario como el planteado, debió ser originariamente una casta ruda que hacía de batirse un oficio; por este método de selección, los débiles y los tímidos fueron eliminados a través de los años y los Samuráis llegaron a pretender grandes honores y privilegios, y como correlativamente debían asumir grandes responsabilidades, sintieron la necesidad de una regla común de conducta, tanto mas necesaria cuanto que constantemente estaban en pie de guerra y pertenecían a clanes diferentes.
Sus fuentes mas conocidas son el Budismo, el Shintoismo y el Confucionismo, con su sucesor Mencio.
El primero, por un sentimiento de confianza sereno en el destino, la sumisión tranquila a lo inevitable, el desdén a la vida y la amable acogida a la muerte.
El Shintoismo, como un complemento del anterior por cuanto profesaba una lealtad hacia el soberano, la veneración a la memoria de los antepasados y la piedad filial; la pureza y esencia divina del alma humana profesaba la introspección de la naturaleza moral para lograr el conocimiento y adquisición de una conciencia nacional. Los dogmas del Shintoismo contienen los dos rasgos principales de la vida emocional de esa casta: Patriotismo y Lealtad.
E confucionismo tuvo influencia como doctrina ética, con las cinco clases de relaciones morales: entre el dueño y el servidor (gobernante y gobernado), el padre y el hijo, el marido y la mujer y entre amigo y amigo.
Sin embargo, extendiendo la mirada a los orígenes de la raza, la clase caballeresca tiene origen en la casta Chatria propia del Brahmanismo, que plasmó y conquistó toda la región, cuyas deidades eran Indra como el prototipo chatria y a Mitra y Varuna como esencia de la realeza, manteniendo su orden o ley, rigiendo el día y la noche respectivamente.
La etimología de la palabra virtud proviene del latín "Virtus", que es un derivado de "vir", que significaría "hombre" diferenciado del “homo” con una correspondencia de señor, el guerrero, el hombre libre, el que no es propiedad de nadie. Por otro lado, y de la misma raíz que "virtud" (de "vir") procede "virilidad" y vemos como la palabra se ajusta al perfil caballeresco con el que se relaciona al Samurai o Bushi.
Veamos entonces esas cualidades:
· Rectitud o Justicia: La rectitud es el poder de tomar una decisión sin dubitaciones, relacionada a una cierta manera de conducirse que se encuentra conforme a la razón: de morir cuando se debe morir, de herir cuando se debe herir. Es justamente la alternativa racional a la falta de amor como móvil primordial del Deber. En palabras de Mencio: “Que la bondad es el alma del hombre y que la rectitud o la honradez son su via. ¡Que triste es –exclama- descuidar esta vía y no seguirla, perder el alma y no saber encontrarla!”.
· El Valor, el Espíritu de Audacia y de Resistencia: El valor era apenas considerado de figurar entre las virtudes, a menos que fuera puesto al servicio de la justicia. Es saber lo que es justo y actuar en consecuencia. Es la diferencia del valor físico o temerario, con respecto al valor del alma, la fortaleza, bravura y coraje.
El signo espiritual del valor se hace posible por la sangre fía y la tranquila presencia de espíritu. La ecuanimidad es el valor en reposo; una manifestación estática del valor, como los actos de audacia son la manifestación dinámica.
· La Bondad. La Piedad Para con el Dolor: Esta característica, al igual que las demás, esta relacionada tanto para el caballero de rango menor, como para el gobernante. “La bondad hacia los débiles, los labriegos o los vencidos, fue siempre exaltada como apropiada particularmente a un Samurai”; pero en particular, el mas alto deber de un conductor de hombres es la bondad. Bajo el régimen del feudalismo –que hubiera podido degenerar fácilmente en militarismo- es a la bondad a la que debimos el librarnos de un despotismo de la peor especie[1]. Es cualidad, como todo en este mundo, requiere una armonía o un medio ya que en su extremo la bondad sin medida degenera en debilidad, pero una rectitud en exceso de convierte en dureza.
· La Cortesía: Es la forma exterior de manifestar la simpatía para con los sentimientos del prójimo. Implica también el respeto que se debe a las conveniencias justificadas, como consecuencia del respeto debido a las categorías sociales, basadas originariamente sobre reales diferencias de mérito. Por la práctica constante de las buenas maneras se llegan a colocar las diferentes partes del cuerpo y todas las facultades en un orden tan perfecto y en una tal armonía (respecto a su propia persona y al entorno), que se demuestra así el dominio del espíritu sobre la carne. Así, como fruto de largas observaciones hechas con el objetivo de encontrar el mejor método para alcanzar un cierto resultado, se adquiere la eficiencia, la optimización de recursos e incluso la economía de movimientos.
· Veracidad y Sinceridad: sin la presencia de ambas, la cortesía no es más que una apariencia. El Bushi sostenía que su alta posición social reclamaba una veracidad de grado superior a aquella de una comerciante o un campesino. Bushi no ichi-gon, es decir, la palabra dada por un Samurai, era una garantía suficiente de veracidad en una afirmación; su sola palabra tenia tal peso, que una promesa era generalmente hecha y mantenida sin compromiso escrito; el otorgamiento de un papel, hubiera sido considerado como muy denigrante para su personalidad. Existía tal respeto por la veracidad que los Samurai que se respetaban consideraban un juramento como la derogación de su honor.
A modo de aclaración de la posición social de la época, se dice que de todas las grandes ocupaciones de la vida, ninguna se alejaba mas de la profesión de las armas como el comercio. El comerciante estaba colocado en lo mas bajo de la escala de las profesiones: caballero, labrador, artesano, comerciante. El Samurai obtenía su renta de sus tierras y podía, incluso, dedicarse a la agricultura como aficionado, si sentía una inclinación; pero aborreca el habaco y el mstrador. La poca estima que se otorga a esa profesión confino naturalmente a aquellos a quienes importaba poco la consideración social.
· El honor: El sentimiento del honor que implica una conciencia muy sutil del valor y de la dignidad personal, no podía dejar de ser la característica de los Samurai, nacidos y educados en la estima de los deberes y de los privilegios de su profesión. Las exageraciones mórbidas a las cuales el delicado “código de honor”[2] se prestaba, se encontraban fuertemente contrarrestadas por los sermones sobre la magnanimidad y la paciencia. Ofenderse por una provocación ligera era ridiculizado como una falta de dominio sobre sí.
· El Deber de Fidelidad: La vida era considerada como el medio por el cual se servía a su señor; y consistiendo el ideal de la vida en el honor, toda la educación y toda la instrucción del Samurai obedecían a estos principios directivos. En particular en la sociedad japonesa, la lealtad adquiere un tinte particular y extremo, y el individuo debía vivir y morir por el Estado o por el depositario de la autoridad legítima del mismo, incluso anteponiéndolo al cariño filial.
La formación del carácter ocupaba un lugar primordial en la pedagogía de la Caballería. Un Samurai era esencialmente un hombre de acción y su trinidad era chi, jin, yu, respectivamente sabiduría, bondad, valor.
En tal sentido, la ciencia se encontraba fuera de su radio de acción y no sacaba mas utilidad de ella mas que en lo referente a la profesión de las armas. La religión y la teología fueron dejadas a los sacerdotes, de la casta Brahmánica y no recurría a ellas mas que como ayuda para alimentar su valor.
Las enseñanzas del Bushido, por consiguiente, consisten principalmente en las siguientes materias: esgrima, tiro al arco, jiujutsu[3], equitación, manejo de la lanza, táctica, caligrafía, ética, literatura e historia.
El jiujutsu puede ser brevemente definido como una aplicación del conocimiento de la anatomía en el ataque o en la defensa. Difiere de la lucha cuerpo a cuerpo en que no depende de la fuerza muscular, y difiere de las otras formas de lucha en que no se sirve uno de armas. La habilidad consiste en agarrar o golpear una parte tal del cuerpo del adversario, que este resulte aturdido e incapaz de resistencia.
La caligrafía En lo que respecta a la caligrafía, se concedía una gran importancia a una buena letra, debido a los ideogramas[4] por participar de la imagen, poseen un gran valor artístico y también porque la forma con que la mano traza los signos, era considerada como una muestra del carácter.
Tanto para la organización de asuntos públicos como para el ejercicio del control de sí mismo, la educación era orientada con miras a fines prácticos; como dictamina Confucio: “Aprender sin pensar es trabajo perdido; pensar sin aprender, es peligroso”.
El preceptor era considerado en muy alta estima, pero para inspirar tal confianza y tal respeto a la juventud, hace falta que este dotado de una personalidad superior, sin que por otra parte, le falte erudición. Cuando es el carácter y no la inteligencia, cuando es el alma y no el cerebro los que un maestro elige como materia a cultivar y a desarrollar, su profesión reviste un carácter sagrado. “Son mis padres quienes me han traído al mundo; es el maestro quien me ha hecho hombre”[5].
La primera, conocida bajo el nombre de Harakiri o Seppuku, significa inmolación de sí mismo abriéndose las entrañas basa la elección de esta parte del cuerpo para tal operación en una antigua creencia anatómica relativa al sitio donde se asienta el alma y los afectos. De tal forma, se ve la idea tras la forma: “Abriré la morada de mi alma y s la haré ver tal como es. Ved vosotros mismos si esta manchada o pura”.
El Seppuku no era una simple practica d suicidio; era una institución legal y ritual, invención de la Edad Media gracias a la cual los guerreros pdian expiar sus crímenes, excusarse d sus errores escapar al deshonor, rescatar a sus migos o probar su sinceridad. Cuando era ordenado como castigo legal, se practicaba con gran ceremonia.
La segunda, denominada Karaki-uchi, no es mas que el desquite que satisface el sentimiento de justicia. Mientras otras culturas la venganza pudo ser dejada a fuerzas sobrehumanas, la institución de la justificación es al Bushido una especie de tribunal moral de justicia, donde las gentes tuviesen la facultad de someter los casos que no pudieran salvarse por medio de las leyes ordinarias.
Aunque Lao-Tsé enseño a perdonar las injurias, la voz de Confucio fue mucho más vigorosa enseñando que era justo castigas, y no obstante, el desquite no era justificado mas que cuando se llevaba a cabo para vengar a un superior o bienhechor.
Sus dos sables, el mas largo y el mas corto, llamados respectivamente daito y soto o katana y wakizashi eran los compañeros más fieles de un Samurai; se les amaba y les daban nombres amistosos; eran venerados y casi objeto de culto.
El que forjaba los sables no era un simple artesano, sino un artista inspirado y su taller un santuario. Cada golpe de martillo, cada temple, cada puesta sobre el yunque, constituía un acto religioso de no poca importancia.
De la misma manera que daba una gran importancia al uso apropiado de las armas, se denunciaba y aborrecía el abuso. Un hombre que se controla sabe cuándo debe usarla, y estas circunstancias son poco frecuentes.
Desde muy joven el Samurai aprendía su manejo. Desde los cinco años se le entregaba un sable verdadero que debía llevar como insignia de su rango; sin embargo en su vestimenta diaria el arma era reemplazada por un puñal de madera dorada. No muchos años después se le cambia por un verdadero sable de acero sin afilar con el que probarías sus filos sobre la madera y la piedra. Esto duraría hasta los quince años, para cuando alcanzaría la condición de hombre, edad en que se le confiere la independencia de acción y puede ya enorgullecerse de poseer armas lo suficientemente afiladas para cualquier menester.
El poseer un instrumento como peligroso le inspiraría un sentimiento de respeto de si mismo de responsabilidad que se revela en su aspecto: Lealtad y Honor.
La casta guerrera o Samurai fue un modelo de moralidad para la masa popular y por mas que se mantuvieran apartados socialmente, la guiaban con su ejemplo.
En distintos momentos de la historia hicieron falta los hombres de plata que actuaban, vivían y gobernaban con honor y por deber.
Estamos nuevamente en una época de hierro, y las costumbres lejos están de la exaltación de ese ideal caballeresco pero como el fénix que renace de sus propias cenizas, el Chatria, Samurai o Caballero mantendrá en alto la bandera de las virtudes.
En ese aspecto el Instituto Bodhidharma y Nueva Acrópolis a través de este, debe ser un ejemplo de esa antorcha que nunca se extingue. Ya no son necesarias las katanas, porque los enemigos no son directos; pero debemos estar atentos para distinguir los ataques blandos y fortalecer tanto el cuerpo como la mente, mientras esperamos que los sabios vuelvan a gobernar. La casta guerrera es la que organiza y prepara el suelo en que germinaran las semillas de la sabiduría.
[1] Bushido (p 36); Inazo Nitobe; Ed. Obelisco, 1989.
[2] Hagakure, que significa "oculto bajo las hojas", es un antiguo breviario de caballería inspirado en el célebre código Bushido. Nos expone la vía del guerrero, cuyos preceptos filosóficos y ética trascendental presentan al Bushi
[3] Mismo significado que jiu-jitsu, que de esta forma esta mal escrito. Es un arte de recreo. No se emplean armas.
[4] Ideograma: escritura en las que se expresan las ideas por medios de figuras o símbolos.
[5] Bushido (p 84); Inazo Nitobe; Ed. Obelisco, 1989.
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